Cuando tenemos un accidente y llevamos el vehículo al taller, es habitual pensar que será el perito quien decida qué se repara, qué piezas se sustituyen o qué trabajos se realizan.
Pero no es exactamente así.

El perito valora los daños

El perito tiene una función importante: examinar el vehículo y valorar técnicamente los daños que presenta como consecuencia del siniestro.
Su valoración sirve para determinar el alcance económico del daño y puede ser la base para que la aseguradora haga frente al coste de la reparación.
Pero una valoración pericial no equivale a una orden de reparación.

Entonces, ¿quién decide la reparación?

La reparación debe realizarse de acuerdo con las necesidades reales del vehículo y con las operaciones técnicamente necesarias para devolverlo a unas condiciones anteriores al siniestro.
El taller, como profesional que realiza la reparación, debe determinar qué trabajos son necesarios y cómo deben ejecutarse, dentro de los límites que correspondan en cada caso.

Y hay algo fundamental:

El propietario o asegurado es quien debe autorizar la reparación de su vehículo.

Es su vehículo y, por tanto, debe conocer qué se va a hacer y dar su conformidad a las operaciones que se vayan a realizar.
Puede ocurrir que el taller como profesional considere necesarias determinadas operaciones y que el perito no las incluya inicialmente en su valoración, o que exista una diferencia en el precio de determinadas piezas, materiales o trabajos.
Si finalmente existe una diferencia entre lo que cuesta reparar el vehículo y lo que la aseguradora está dispuesta a asumir, el asegurado tiene derecho a conocer esa diferencia y a decidir cómo actuar.

Una cosa es valorar y otra decidir

Conviene quedarse con esta idea:

El perito valora.
El taller repara.
El propietario autoriza.
Y la aseguradora responde económicamente según corresponda.
Son funciones diferentes y no deberían confundirse.
Por eso, cuando tengas un siniestro, no tengas miedo de preguntar:

¿Qué daños se han valorado?
¿Qué operaciones necesita realmente mi vehículo?
¿Quién ha decidido que una operación no se realiza?

¿Y qué cantidad está dispuesta a asumir la aseguradora?

Porque entender quién hace qué es el primer paso para poder defender correctamente tus derechos como asegurado.