Cuando sufrimos un accidente y llevamos nuestro vehículo a reparar, solemos preocuparnos por cuánto tiempo estaremos sin coche y cuándo podremos recogerlo. Pero hay algo que muchas veces desconocemos: ¿qué tipo de piezas van a utilizar para repararlo?
No todos los recambios son iguales, y conocer sus diferencias es importante para saber qué estamos instalando en nuestro vehículo.
¿Qué tipos de recambios existen?
- Recambios originales
Son piezas suministradas por el fabricante del vehículo .Están asociadas a las especificaciones del fabricante llevan su marca. Estas son las únicas homologadas por el fabricante.
- Recambios alternativos o de otras procedencias
Su calidad, características y adecuación pueden variar, por lo que es importante comprobar que sean compatibles con el vehículo y cumplan los requisitos legales y técnicos aplicables.
- Recambios usados o recuperados
Son piezas que proceden de otros vehículos y que se reutilizan en una reparación. Su estado, procedencia y aptitud deben comprobarse antes de instalarlas, especialmente cuando se trata de elementos que pueden afectar a la seguridad.
¿Por qué es importante conocer la diferencia?
Porque una pieza no debe valorarse únicamente por su precio o por su aspecto exterior.
Pensemos en un paragolpes: aunque dos piezas parezcan iguales, es importante que la elegida sea adecuada para el vehículo y cumpla los requisitos técnicos y de seguridad que le correspondan.
Y esto es especialmente importante cuando hablamos de elementos relacionados con los sistemas de seguridad, la iluminación o la estructura del vehículo.
Tu coche es mucho más que una factura. Es tu seguridad, la de quienes viajan contigo y la de todos los que compartimos la carretera.
Por eso, cuando tengas que reparar tu vehículo, no te quedes únicamente con el precio de la reparación. Pregunta qué piezas van a utilizar y asegúrate de que la reparación se realiza correctamente.